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sábado, 22 de octubre de 2011

Octubre Trans Madrid 2011: MANIFIESTO “POR EL PLACER Y LA LIBERTAD DE SER TRANS”

Nada menos que 25 años después de que la “homosexualidad” fuera retirada de la biblia internacional de psiquiatría, el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM), la transexualidad y el travestismo siguen siendo clasificados como una enfermedad mental. Mientras existan diagnósticos como el “trastorno de identidad de género”, la “disforia de género” o el “fetichismo transvestista”, psicólogos y psiquiatras de todo el mundo seguirán imponiendo su patologizante punto de vista sobre quienes no encajamos en la foto en la que tratan de congelar nuestros cuerpos, nuestras palabras y nuestras identidades.

Ya lo han anunciado. La Asociación Americana de Psiquiatría (APA) mantendrá el “síndrome de disforia de género” en el DSM-V, cuya publicación se prevé para el año 2013. Por desgracia, las consecuencias del conservadurismo psiquiátrico no se limitan a lo que sucede en las consultas médicas. No se limita a que cualquier trans tenga que soportar la versión institucional del insulto al que se enfrenta en cualquier colegio, en cualquier empleo, en cualquier acera: estás enfermx. Los efectos de este manual sobre nuestras vidas son aún de mayor alcance: las legislaciones sobre los cambios registrales de nombre y sexo también se someten a los dictados de la APA. En el estado español, sin ir más lejos, se exige un diagnóstico conforme al DSM como requisito previo para acceder a los tratamientos hormonales o quirúrgicos de reasignación de género y al cambio registral de nombre y sexo. Por lo que a la injerencia en la política nacional se refiere, la APA es nuestro Fondo Monetario Internacional del Género, nuestro Banco Central Europeo del Sexo, nuestra Standard & Poor's de la Identidad.

Los efectos de este diagnóstico y de la legislación que lo exige son muy claros. En tanto que enfermxs, lxs trans perdemos nuestra autonomía ante los equipos médicos que deberían estar a nuestro servicio. En las Unidades de Trastornos de Identidad de Género (UTIG) se inventan y ejercen nuevas formas de violencia sobre la población trans. Así, mediante el llamado Test o Experiencia de la Vida Real se invade nuestra vida personal para vigilar si nos amoldamos o no a las expectativas que sobre nuestros géneros tienen los equipos médicos que nos tratan. Nuestro modo de comportarnos en nuestros empleos, con nuestras familias, cada uno de nuestros gestos y de nuestras ropas serán valorados en función de lo que esta Policía del Género entiende que hace un “verdadero” hombre o una “verdadera” mujer. De su aprobación dependerá que nos consideren aptxs para pasar o no por sus mesas de operaciones.

No son médicos, no son psicólogos, no son psiquiatras. Son patrullas de vigilancia de las fronteras del género. Los Tests o Experiencias de la Vida Real a que se aplican en las UTIG son la versión genérica de los Tests de Convivencia para inmigrantes. Por eso, un año más, salimos a las calles: así como no queremos fronteras cerradas para la población migrante, no las queremos tampoco para lxs disidentes del género. El género no es el territorio privado de nadie. Nos rebelamos ante cualquiera que trate de imponer sus reglas sobre cómo debe comportarse, qué aspecto debe tener o qué significa identificarse como hombre, como mujer y/o como trans. Basta ya de nacionalismos del género. El género también es nuestro espacio público, nuestra calle, nuestro parque, nuestra plaza. Vamos a dónde queremos y cuando queremos porque el género es, ha sido y por supuesto será, también, lo que nosotrxs hagamos con él.

Cambiar la legislación no borrará de un plumazo la transfobia que muchxs soportamos en las calles, en nuestros barrios, en nuestros pueblos, en nuestras ciudades, en nuestros empleos y en nuestras familias. Pero si hay que luchar, si hay que seguir luchando, queremos que sea, por fin, en igualdad de condiciones. Exigimos un cambio en la ley que permita el cambio registral de nombre y sexo sin diagnósticos de ningún tipo. Queremos médicos y psicólogos a los que acudir sólo si así lo decidimos, a los que hablar siempre de igual a igual, y no en calidad de pacientes cuyos derechos dependen de decisiones ajenas. Por el mismo motivo, también nos oponemos radicalmente a cualquier forma de mutilación genital a lxs bebés intersexuales, a excepción de aquellas intervenciones que se impongan por motivos estrictos de salud. El propio sujeto intersexual es quien debe decidir, con plena autonomía, qué hacer o qué no hacer con su propio cuerpo.

Como disidentes del género, exigimos la retirada de la mención de sexo del DNI. Muchxs de nosotrxs se identifican como hombres o como mujeres, pero todxs sabemos que no existen sólo dos géneros. También sabemos que el único objetivo de que nuestro sexo legal aparezca en nuestros documentos de identidad es el de facilitar la labor de la Policía del Género.

Contra los dictados del binarismo normativo, jurídico y psiquiátrico pero también social, luchamos por habitar un mundo donde quepan muchos mundos, muchos cuerpos y múltiples formas de vivir y de reinventar el placer. Los cuerpos trans son tan diversos como deseables. Muchos de ellos se sitúan fuera del paradigma normativo de funcionalidad sexual centrado en la penetración. Los cuerpos trans tienen una potencialidad enorme para subvertir los estereotipos en las prácticas sexuales y las formas binarias de categorizar las corporalidades. Posibilitan nuevas formas de crear y autogestionar el placer más allá de las fronteras heteronormativas. Participamos de una larga tradición feminista en contra de los restringidos roles de género y de sexualidad heteropatriarcales, a la par que impulsamos al propio feminismo a un proceso de renovación permanente: el feminismo será transfeminista o no será.

Como trans que encontramos en el trabajo sexual un último recurso frente a la exclusión que sufrimos en el mundo laboral, como trans que exigimos que la transfobia deje de interponerse en nuestra vida profesional pero, también, como trans que escogemos el trabajo sexual porque nos da la gana, exigimos, un año más, que se reconozcan los derechos laborales de lxs trabajadorxs del sexo. Derechos que nos preocupan especialmente en el caso de lxs trabajadores sexuales migrantes: el trabajo sexual no debe ser una excusa para sufrir el acoso policial y acabar en un CIE para ser deportadx. El trabajo sexual, como cualquier otro trabajo, debe servir también como medio para regularizar la situación administrativa de la población migrante.

A lo largo de este Octubre Trans, un año más, no permaneceremos calladxs. La campaña internacional por la despatologización trans (STP 2012) nos reúne con 65 ciudades de todo el mundo en un esfuerzo activista sin precedentes para exigir a gobiernos y organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Americana de Psiquiatría (APA) que pongan fin a la patologización de todas las expresiones, trayectorias e identidades de género. Sólo así se podrá superar la transfobia contenida en leyes, normativas y protocolos de intervención sanitaria.

Un año más, salimos a las calles. Un año más, seguimos luchando. Lxs disidentes del género queremos que se nos escuche:

¡¡¡Basta ya!!!

La transexualidad no es una enfermedad.

La transfobia, sí.



Organizan:

Asamblea del Octubre Trans
Asamblea Transmaricabollo de Sol
Acera del Frente
Migrantes Transgresorxs


Adhesiones:

Ciclobollos Dykes on Bykes

sábado, 25 de junio de 2011

Manifiesto del Orgullo indignado 2011

Cuando el 28 de junio de 1969 la gente rarita de Nueva York dijo basta en Stonewall, creció un movimiento internacional de indignación a favor de los derechos de las personas de todas las orientaciones sexuales e identidades de género. 


Durante los últimos años en el estado español, esta lucha, al igual que la democracia, se ha convertido en una palabra vacía de contenido donde las empresas ocupan un espacio que debería corresponder a las personas.Si el “libre mercado” es quién toma las decisiones, sencillamente no hay democracia. Y este no es un asunto exclusivo del Congreso de los Diputados, sino también de todos los pueblos y barrios, incluido el de Chueca. Es un asunto que nos preocupa y, sobre todo, nos indigna.


Mientras los gobiernos estatales, autonómicos y municipales utilizan el dinero público de las madrileñas y madrileños para convertir en una cabalgata comercial lo que antes era una manifestación reivindicativa, nosotras decimos basta este 28 de junio. Mientras PP y PSOE se esfuerzan en convertir un barrio lleno de dinamismo político, feminista, popular y festivo como era Chueca, en un espacio privatizado de consumo, nosotros decimos basta este 28 de junio.


Luchamos para erradicar la homofobia y la transfobia de nuestras calles, casas, escuelas, puestos de trabajo, medios de comunicación y espacios públicos que actualmente, y con dinero público, se ponen a disposición de la visita de un personaje transhomofóbico como es el Papa Ratzinger y de todo su séquito.
Exigimos que la transexualidad deje de ser considerada una enfermedad y que todas las formas afectivas y sexuales de convivencia tengan los mismos derechos que actualmente el matrimonio acapara como privilegios.


Queremos construir una sociedad donde el pleno disfrute y la expresión libre de nuestras múltiples orientaciones sexuales e identidades de género no sean un privilegio de hombres blancos, con papeles y alto poder adquisitivo, sino una realidad para trabajadoras, parados, mujeres, migrantes, personas clasificadas como seropositivas. Una realidad para toda la sociedad, ya que esta lucha concierne a la sociedad por entero.


Queremos una sociedad sin estigmas, fobias ni prohibiciones sexuales, en la que las personas trabajadoras del sexo tengan sus derechos, donde tengan cabida todos los modos de relación mas allá de la monogamia, donde la sexualidad no esté condenada al armario del secreto.


¡No somos mercancías en manos de políticos y banqueros!
Frente al orgullo del silencio, frente al orgullo privatizado y comercial, hoy gritamos alto y claro:

¡Viva el 28 de junio indignado!
¡Viva la lucha de trans, lesbianas y gays!
Asamblea Transmaricabollo de Sol
Madrid, 25 de junio 2011

***

Manifiesto conjunto de Acera del Frente, Asamblea Transmaricabollo de Sol, Migrantes Transgresorxs y Ciclobollos Dykes on Bikes.

sábado, 4 de junio de 2011

Manifiesto Transmaricabollo (castellano)

1. Combatimos toda forma de sexismo, homofobia, lesbofobia, bifobia y transfobia en todos los ámbitos: institucionales, laborales, en la educación, en cárceles y comisarías, a nivel nacional e internacional, porque la violencia transmaricabollobifóbica en el actual contexto socioeconómico, lejos de haber desaparecido, está cada día más presente, oculta o visible, en todos los estratos de la sociedad española y domina en la mayoría de países del mundo.

2. Defendemos la eliminación de la transexualidad de los manuales de enfermedades (DSM-V y CIE-11) en su próxima actualización. Demandamos la eliminación del requisito de diagnostico de “disforia de género” para el cambio registral de nombre y sexo, así como el acceso de las personas inmigrantes y de lxs menores al protocolo de cambio de nombre y sexo. Reclamamos el acceso universal a la salud para las personas trans desde una perspectiva de libertad, información y autonomía. Abogamos por el derecho de todas las personas que lo desean a no identificarse ni como hombre ni como mujer. Consideramos que no debe ser obligatoria la mención de sexo en los documentos oficiales. Reclamamos la eliminación de los protocolos médicos de normalización binaria para personas trans e intersexuales (como el test de la vida real, cirugías de normalización genital, etc.).

3. Denunciamos la instrumentalización por parte de los partidos políticos y el mundo empresarial de ciertas asociaciones y federaciones LGTB, lo que domestica la lucha política y resulta en una falta de representatividad de la diversidad sexual.

4. Combatimos el estigma de la prostitución y defendemos el trabajo sexual voluntario como un trabajo, con el reconocimiento de derechos laborales y sociales para todxs lxs trabajadorxs que lo deseen, favoreciendo la regularización de las personas migrantes que se dedican al trabajo sexual; y combatimos cualquier forma de abuso, violencia o explotación laboral asociada a esta forma de trabajo.

5. Exigimos que se respete el derecho de las personas a migrar y acogerse al estatus de asilada por motivos de orientación sexual y de género, eliminando todas las trabas existentes para ello. Abogamos por la abolición de los CIEs, y denunciamos los abusos que se producen con las personas transmaricabibollos internadas en los mismos.

6. Defendemos el reconocimiento de la pluralidad de formas de relación que exceden el modelo tradicional de monogamia y familia nuclear. Denunciamos los privilegios exclusivos del matrimonio en detrimento de otros tipos de relación.

7. Reclamamos el derecho a una sexualidad pública que no se articule en términos de prohibiciones, secretos y tabúes, que no esté condenada al armario de la intimidad, y que se incorpore como tema de debate en todos los ámbitos de la sociedad.

8. Demandamos la incorporación en el sistema educativo de una educación sexual integral plural. Exigimos medidas efectivas para evitar el bullying homofóbico y transfóbico.

9. Denunciamos la mercantilización de las sexualidades no normativas, que son reconocidas únicamente a través del consumo (capitalismo rosa) y nos posicionamos como transmaricabollosbiqueer anticapitalistas.

10. Exigimos el fin de la financiación pública de cualquier entidad religiosa o políticaque desarrolle políticas sexistas, homófobas, lesbófobas, bífobas y tránsfobas. Exigimos la revocación inmediata de cualquier cargo público que realice declaraciones transmaricabollobifóbicas e incite al odio.

11. Denunciamos la representación tendenciosa y reduccionista que aún siguen haciendo los medios de comunicación de las sexualidades no normativas.

12. Exigimos que se garanticen los derechos reproductivos de las mujeres lesbianas, las personas solas y  las personas trans y que se reconozca el derecho a la familia y al reconocimiento de la filiación sin requerimiento del matrimonio y al margen de la biología para todas las personas.

13. Reclamamos un abordaje integral de la salud para el tratamiento de la inmunodeficiencia humana, destacando la necesidad de abrir un debate sobre los abusos de las farmacéuticas. Reclamamos investigación y prevención considerando la especificidad de los cuerpos de las mujeres, cuerpos no normativos y cuerpos trans.

14. Denunciamos como cuerpos e identidades precarias, la brutalidad del capitalismo, que intensifica la discriminación expulsando del mercado laboral a las mujeres, las personas trans, lesbianas, gays, bi, etc.



  Animamos a la rebelión de los cuerpos, y a poner nuestros deseos y placeres por encima de la lógica del mercado.



                         Asamblea Transmaricabollo de Sol
                              Madrid, 4 de Junio de 2011